
Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica se repite en diferentes escalas. El término fue propuesto por
Benoît Mandelbrot en
1975. En muchos casos los fractales pueden ser generados por un proceso recursivo o iterativo capaz de producir estructuras autosimilares independientemente de la escala específica. Los fractales son estructuras geométricas que combinan irregularidad y estructura.
Imagen del fractal conocido como
conjunto de Mandelbrot.
Aunque muchas estructuras naturales tienen estructuras de tipo fractal, un fractal matemático es un objeto que tiene por lo menos una de las siguientes características:
Tiene detalle en escalas arbitrariamente pequeñas.
Es demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales
Tiene auto-similaridad exacta o estadística
Su
dimensión de Hausdorff-Besicovitch no es entera.
Puede ser definido
recursivamente.
El problema con cualquier definición de fractal es que existen objetos que uno quisiera llamar fractal, pero que no satisfacen ninguna de las propiedades anteriores.
Por ejemplo, fractales de la naturaleza como nubes, montañas y vasos sanguíneos, tienen límites inferiores y superiores en detalle; no existe un término preciso para "demasiado irregular"; existen diferentes maneras para definir "dimensión" con valores racionales; y no todo fractal es definido recursivamente. Los fractales estocásticos están relacionados con la
teoría del caos.
1 Categorías2 Aplicaciones3 Fractalismo, Teoría del Caos y Ciencias Sociales4 Bibliografía5 Enlaces externos
Teoría del Caos es la denominación popular de la rama de las
matemáticas y la
física que trata ciertos tipos de comportamientos impredecibles de los
sistemas dinámicos. Los sistemas dinámicos se pueden clasificar basicamente en:
estables
inestables
caóticos (
Caos determinista)
Un sistema estable tiende, según transcurre el tiempo, a un punto u órbita, según su dimensión (
atractor). Un sistema inestable se escapa de los atractores, y un
sistema caótico manifiesta los dos comportamientos. Por un lado, existe un atractor por el cual el sistema se ve atraído, pero a la vez, hay "fuerzas" que lo alejan de éste. De esa manera, el sistema permanece confinado en una zona de su espacio de estados, pero sin tender a un atractor fijo.
Una de las mayores características de un sistema inestable es que tiene una gran dependencia de las condiciones iniciales. De un sistema del que se conocen sus ecuaciones características, y con unas condiciones iniciales fijas, se puede conocer exactamente su evolución en el tiempo. Pero en el caso de los sistemas caóticos, una mínima diferencia en esas condiciones hace que el sistema evolucione de manera totalmente distinta. Ejemplos de tales sistemas incluyen la
atmósfera terrestre, el
Sistema Solar, las
placas tectónicas, los
fluidos en
régimen turbulento y los crecimientos de
población.
Por ejemplo, el tiempo atmosférico, según describió
Edward Lorenz, se describe por 3 ecuaciones diferenciales bien definidas. Siendo así, conociendo las condiciones iniciales se podría conocer la predicción del tiempo en el futuro. Sin embargo, al ser éste un sistema caótico, y no poder conocer nunca con exactitud los parámetros que fijan las condiciones iniciales (en cualquier sistema de medición, por definición, siempre se comete un error, por pequeño que éste sea) hace que aunque se conozca el modelo, éste diverja de la realidad pasado un cierto tiempo. Por otra parte, el modelo atmosférico es teórico y puede no ser perfecto, y el
determinismo, en el que se basa, es también teórico.
1 Movimiento caótico2 Atractores3 Atractores extraños4 Sistemas dinámicos y teoría del caos5 Aplicaciones y atractores6 Teoría del caos, aplicación meteorológica7 Algo más de atractores8 Véase también